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Reseña de El patio dormido en Lejos de Ítaca

El patio dormido

María José Galván

Por Jose Vicente Pascual


“La felicidad es populosa y los sufrimientos son desérticos”, se afirma en la novela, en relación a los devastados sentimientos de unos padres que acaban de perder a su hijo. Puede que en esta reflexión, no por muy comprensible y humana menos tortuosa y literariamente eficaz, se encuentre el motivo último, idea rectora de El patio dormido: cómo el azar se transforma en percance, y éste en sufrimiento. Un muchacho que recorre la ciudad de noche, con sus amigos, padece una caída y muere a consecuencia de la misma. El hecho, posiblemente fortuito, involucra dos sentimientos atroces y enfrentados: el dolor de sus padres (desértico), y el de los vecinos propietarios del patio donde sucedió la tragedia, demandados por negligencia. Si toda novela es una explicación del mundo y si, como afirmaban Platón y Cicerón, toda reflexión sobre la existencia es un commentatio mortisEl patio dormido se adscribe magníficamente a este postulado. Indagar el por qué de la muerte y cómo sus consecuencias determinan el decurso común, es tarea ambiciosa que la autora, María José Galván, solventa con suficiente pericia. Posiblemente, en algunos tramos de la narración, decaiga la firmeza con que transcurre la historia, desarrollo argumental e impulso estilístico; pero no olvidemos que El patio dormido es una primera novela y no cabe pedir absoluta impecabilidad a la obra, sino la constatación de que nos encontramos ante una autora con capacidad y talento suficientes para abordar con solvencia la tarea (ya dije antes, muy ambiciosa) que se ha propuesto. Y esto último queda de sobra conseguido.
Hay dos líneas literarias que se rastrean con facilidad en esta novela. La primera, de corte naturalista, diría que galdosiana, en el relato pormenorizado de la vida, afanes, miedos, frustraciones y angustia de una comunidad de vecinos que se encuentra desbordada ante un hecho en apariencia no demasiado espectacular: la demandad de responsabilidad civil por la muerte del joven. Todos los días se interponen miles de demandas, de esta clase o similares, y no por ello las vidas de tantas personas se ven acosadas, enfrentadas a su propio malestar. Pero, claro, el patio donde ha ocurrido la desgracia no es un lugar común: es un resumen milimetrado del mundo, y eso lo convierte en escenario novelístico de alta magnitud. La conjunción del relato de las calamidades individuales con el latir colectivo de esa comunidad vecinal que se siente acorralada en un laberinto legal, desde mi punto de vista supone el más notable acierto de la novela.
Justamente la pormenorización de ese “laberinto legal”, me sugiere la segunda línea de influencia en esta novela: el soterrado aliento kafkiano que recorre toda la narración. Puede parecer contradictorio atribuir a una novela intenciones naturalistas y al mismo tiempo kafkianas, pero el universo irreal, dramáticamente absurdo de Kafka, siempre se edifica sobre episodios simples, incluso ramplones, de la insípida realidad. Para ejemplo, El proceso. Y es justamente un proceso judicial, lamentable, disparatado, enrevesado, degradante… el que va a poner a cada uno de los habitantes del edificio maldito ante el espejo de su existir. Se quebrarán los silencios y saltarán desbocadas las contradicciones inherentes a ese pequeño cosmos en el que todos vivían más o menos en sosiego. Y como todo lo absurdo (cruelmente absurdo), se autoalimenta del sinsentido universal, el desenlace, como el kafkiano proceso, no puede ser otro que la misma muerte. Una muerte por otra, una “torna” implacable que dejará al lector cavilando durante un buen rato sobre asuntos confusos y muy turbadores. Y sin solución aparente, porque la costumbre de morir, todos lo sabemos, no tiene remedio ninguno. Lo único que cabe: preguntarnos una y otra su por qué. A este respecto, El patio dormido es una recomendable meditación. A más mérito, nos presenta a una autora de cuya futura trayectoria pueden esperarse obras, como poco, tan interesantes como esta.

JOSE VICENTE PASCUAL

Publicado en:

http://www.josevicentepascual.com/p/libroslecturas.html

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